Un producto metálico vive o muere por su acabado. El recubrimiento adecuado protege el acero y define la estética. Así comparamos las opciones que más usamos.

Imprimación anticorrosión (capa base)

Toda pieza de acero desnudo parte de una imprimación anticorrosión que sella el metal. Es la base bajo cualquier acabado y es innegociable en exterior.

Pintura en polvo (la más común)

Capa uniforme y resistente a la intemperie, en cualquier color RAL. Ideal para muebles y barandillas visibles; estable a UV y fácil de retocar.

Galvanizado en caliente (entornos agresivos)

Protección de zinc para sitios costeros y de alta corrosión. A menudo lo combinamos con una capa de polvo para color y vida extra.

Fluorocarbono (intemperie premium)

Acabado superior para exposición exterior prolongada con gran retención de color. Se usa cuando el presupuesto lo permite.

Pátina antigua y veta de madera (decorativo)

La pátina da un aspecto envejecido clásico; la veta de madera imita la madera sobre metal. Ambas son populares en patrimonio y hostelería.

Cómo elegir — guía rápida

Interior: imprimación más polvo. Exterior: imprimación más polvo, o galvanizado más polvo en climas húmedos. Costero: galvanizado más fluorocarbono. Decorativo: pátina o veta sobre imprimación.

Muestras de acabado